Los complejos tricolores
Pocas horas han pasado tras el rotundo fracaso de la selección mexicana "mayor" en su verano deportivo, pero más allá de las escandalosas derrotas en finales consecutivas ante Estados Unidos, el futbol mexicano ha cosechado en un pequeño lapso de casi 2 meses los frutos de pésimas gestiones directivas y deportivas que hoy tienen a un ente -selección mexicana- incapaz de competir y dominar en el paupérrimo nivel de la CONCACAF o lo que es peor, sin identidad propia ni con argumentos medianamente accesibles o meramente entretenidos. Dejando de lado las finales perdidas ante combinados estadounidenses muy diferentes, el problema de raíz con este equipo mexicano sigue siendo la nula identidad futbolística como principal carencia y la terquedad por convocar a jugadores cuyo nivel no está para ser seleccionados nacionales. Durante toda la Copa Oro y en general en lo que ha sido la gestión de Gerardo Martino, la base táctica no ha cambiado nada. México generalmente se agrupa bajo un...