Potencia sin trascendencia
Mucha polémica se ha generado con este recién finalizado mundial sub17 en el entorno mexicano. Más allá de la final y la molestia evidente de muchos fanáticos -que por su misma pasión no entienden que el penal marcado a favor de Brasil fue bien sancionado-, muchas de las interrogantes de esta "nueva" generación de futbolistas mexicanos han girado entorno al porqué no terminan por consolidarse si quiera en el profesionalismo en muchos de los casos. Dentro de este aspecto central hay que considerar que en primera instancia la categoría sub17 aún está lejos de considerarse dentro de la rama del profesionalismo. Si bien es cierto que a esa edad los futbolistas ya tienen una inercia relacionada al deporte de alto rendimiento, aún no están completamente desarrollados físicamente y el aspecto mental por obvias razones, también está en fase de maduración. El entorno familiar, la fama o la nula oportunidad que en general hay de parte de los clubes mexicanos, son las prin...